Las calabazas producto de la temporada de otoño, están repletas de nutrientes y beneficios.

Las calabazas propias de la época otoñal se presenta en diversas variedades y tamaños. Estas resultan especialmente beneficiosas para los diabéticos ya que regulan el azúcar en sangre. Por otro lado, son diuréticas asi que en caso de retenciones de líquidos son muy buenas. Esta misma cualidad hacen resultan depurativas mejorando los problemas intestinales (alto contenido en fibra).Estas cualidades son beneficiosas en caso de sufrir de reuma, artritis e inflamaciones articulares. Y para mantener en buenas condiciones nuestros riñones. Además de, contar con numerosas vitaminas, principalmente del grupo B, que son buenas para la visión, la piel, cabello o las mucosas.Presentada siempre en postres y cremas, os proponemos una doble receta de la mano de Karlos Arguiñano, vía hogar manía. Es una receta de temporada, y por otro una ensalada diferente a las clásicas.

Ensalada de rúcula y calabaza

Ingredientes para elaborar la ensalada de calabaza y rúcula (4 personas):

800 gramos de calabaza

200 gramos de rúcula

200 ml de caldo de verduras

1 cebolla roja

4 dientes de ajo

Guindilla

1 cucharada de pipas de calabaza o mix de semillas

1 cucharada de azúcar moreno

1/2 cucharada de miel

3 cucharadas de salsa de soja

3 cucharadas de vinagre de manzana

1 cucharada de ricotta o requesón

Aceitunas al gusto

Sal

Pimienta

Elaboración de la ensalada de calabaza y rúcula

Pela la calabaza y pártela en gajos de unos dos centímetros, reserva. Pica los dientes de ajo y reserva. Corta la cebolla roja en juliana y reserva.

Pon una sartén al fuego y rehoga durante cuatro minutos la calabaza, los ajos y, opcionalmente, un trocito de jengibre rallado. Añade la salsa de soja y el caldo de verduras, el vinagre y el azúcar y deja cocer durante 15 minutos hasta que la calabaza esté blanda y la salsa reducida.

En otra sartén, tuesta las pipas de calabaza o el mix de semillas con un poco de aceite, la guindilla y una cucharada de vinagre y otra de miel. Reserva. Coloca la rúcula en un bol, añade la calabaza, la cebolla y aliña con la miel y las pipas. Espolvorea el requesón o ricotta, las aceitunas y añade sal y pimienta al gusto.

Que aproveche!!! 

Alga Wakame y aceite de semilla de uva, productos curiosos para introducir en tus platos.

Quinoa, freekeh... semillas/granos que han sido el "foodtrend" del año. Pero existen unos alimentos que han estado presentes pero se les ha dado poca importancia. Estos alimentos son: el alga wakame y el aceite de semilla de uva.Las algas en el mundo occidental cada vez tienen más presencia y la wakame está siendo la que más. Este alga se caracteriza por un sabor y textura más agradables que sus similares además de la fácil preparación.Este alga se come tanto en su versión en fresco como en deshidratado. En cuanto a sus propiedades destacan:
  • Alto contenido en calcio: aporta casi 6 veces más que la leche
  • Alto contenido en hierro: aporta como 5 veces más que 100gr de carne.
  • Antioxidantes
  • Antiinflamatorias
  • Neuroprotectoras
  • Ayuda en dietas de adelgazamiento por su bajo contenido calórico
En cuanto a su manera de emplearla, depende si se hace hidratada o en seco. Hidratada se puede emplear en todo tipo de platos ya que sería el sustituto de la hoja verde que se incluya en el plato. Por otro lado, en seco se tritura y se añade a aliños o batidos (como un condimento).El aceite de semilla de uva se presenta como alternativa al tradicional de oliva. Cabe diferenciarse del de oliva principalmente por su sabor, similar al vino tinto.Aunque su versión refinada es de sabor neutro. Entre sus beneficios cabe reseñar:
  • Contiene altos índices de ácidos grasos insaturados (omega 6)
  • Gran variedad de fitoquímicos: antioxidantes, fitoesteroles, tocoferol...
Su uso es similar al aceite tradicional (freír y cocina), además de emplearlo para repostería, condimento y aliños. Una alternativa al de oliva o girasol a tener en cuenta.

Y tú, ¿emplearías estos productos en tu cocina diaria?

Más info sobre el alga Wakame, aquí

Más info sobre el aceite de semilla de uva, aquí

 

Ser vegano sigue siendo desconocido para muchos, aunque poco a poco su mercado es más importante.

Actualmente entre los medios de comunicación se escucha la moda de lo vegano o este producto es apto para dietas veganas. ¿Qué es realmente? ¿Lo conoces? No es simplemente una dieta, va más allá siendo una manera/estilo de vivir. Por ello rechazan cualquier tipo de explotación animal sin discriminación de especie (especismo) y solo admiten como dieta cualquier producto que NO se haya producido o que contenga animales (incluye huevos, leche y miel).Pero, a modo de resumen, esto implica el veganismo y su diferencia con ser vegetariano:

No ingesta de productos animales: se considera que para la producción de estos productos los animales son explotados.

Cosméticos: no emplean aquellos testados en animales

Tejidos: no hacen uso de aquellos de origen animal (lana, cuero, seda...).

Crudiveganismo: una vertiente donde los alimentos no son cocinados, sino que su ingesta se hace en crudo.

Vegetariano: similares pero con matices. Los vegetarianos "permiten" la ingesta de productos como la leche, huevos y miel. Y en su forma de vivir, los vegetarianos su forma de vivir no implica el tema de la explotación infantil.

Comida fuera de casa: actualmente existen más sitios donde incluyen o son completamente veganos. Pero aún así en algunos sitios es complejo saber si la comida es 100% apta.

Por ejemplo, cabe destacar productos tan cotidianos como un helado lo difícil que resulta para un vegano encontrar aptos. En Madrid, existen ya numerosas heladerias y pastelerias 100% veganas o que incluyen una amplia carta de productos.Actualmente dentro del vending se ha comenzado a introducir más productos aptos. Start-ups como "Le Cupboard" están instalando máquinas de vending a lo largo de San Francisco con solo productos aptos para veganos.En Easy Vending en nuestras máquinas estamos actualizando los productos y disponemos de una pequeña gama apta para veganos.

Más info sobre veganismo

Start-up Le Cupboard, más info

Heladerías de Madrid veganas o con recetas veganas.

 

Los impuestos como herramienta de acercamiento a productos más sanos.

Empezando por la medida impulsada por la OMS (Organización Mundial de la Salud), para subir los impuestos a las bebidas azucaradas. Y así, encarecer su precio final un 20% y reducir su consumo para prevenir las altas cifras de diabetes y obesidad. Muchos países se han unido a esta medida, aunque otros como España están "indecisos". Cataluña ya ha acordado una legislación al respecto.Visto a raíz de este hecho que el IVA en los alimentos está basado en la salud pública, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) se hace eco y propone la reducción de los impuestos en los "buenos alimentos".De esta manera analizan porque recomendando dietas en base a productos frescos, determinados productos como el pescado fresco, pan integral o el agua de grifo tienen el 10%. Frente a otros alimentos que cuentan con solo un 4%. La medida propuesta no es agravar el IVA en los productos menos sanos sino en reducirlo en los sanos.Además consideran que la medida de subir el IVA a los productos azucarados sea disuasoria sino recaudatoria. Ya que no fomenta unos hábitos saludables de alimentación promoviendo otros alimentos sanos más económicos.Otras asociaciones como la VSF, promueven que el IVA pase a 0% para las frutas, verduras y demás alimentos básicos. Creen que con ello "atacan el problema en toda su complejidad y transversalidad".

Leer más sobre esta noticia, El Economista


Los aditivos alimentarios tan presentes, tan revisados.

Los aditivos alimentarios se encuentran en diversidad de productos. Su fin, mejorar dicho producto dándole más color, conservar, etc. Los aditivos cuentan con una mala fama entre la población que los dota de ser "productos perjudiciales".Estos productos, indicados bajo la letra "E", son sometidos a controles para su uso. Aunque esta validación no dura para siempre ya que estas validaciones se someten a correcciones constantes. Ya sea por nuevos estudios o mejoras en su elaboración. La entidad encargada de llevar a cabo estas evaluaciones es la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria).Actualmente se encuentran en proceso de revaluación varios aditivos que han levantado polémica.

Aspartamo - E-951

Edulcorante artificial presente en numerosos productos, de bajas calorías. Su mala imagen proviene por que algunos críticos aseguran que es nocivo para la salud (daños cerebrales, epilepsia...).Se realizaron pruebas para concluir la veracidad de dichas afirmaciones. El resultado fue que para que se diesen esos efectos perjudiciales una persona de 60 años tendría que haber bebido durante toda su vida 12 latas de 33 ml diarias todos los días de su vida.Por tanto la ingesta que se produce de manera "habitual" está dentro de los baremos seguros y admisibles sin riesgo para la salud.

Stevia - E-960

Elaborado a partir del extracto de la planta Stevia rebaudiana se aprobó como aditivo en 2011. Es de los pocos aditivos que cuentan con buena fama por ser "natural". Pero es erróneo, no es natural. Los productos que llevan Stevia en realidad llevan glucósido de esteviol, el aditivo. Sus niveles de ingesta recomendadas están en niveles más bajos que el aspartamo.

Sulfitos - Del E-220 al E-228

Usados como conservantes de alimentos como el vino, crustáceos, frutas desecadas o productos cárnicos preparados. Estos aditivos los transforma el cuerpo en sulfitos y aunque en este caso se superen los niveles de ingesta no resultan perjudiciales. Aún así están en revisión y las personas asmáticas y niños son los más vulnerables a este aditivo.

Ciclamato Sódico - E-952

Empleado como edulcorante de bajas calorías está autorizado en la UE pero prohibido en EEUU y en UK se levantó tras reevaluar su seguridad.

Glutamato Monosódico - E-621

Empleado para realzar el sabor o el aroma de un producto alimentario. Es añadido a alimentos salados, procesados, congelados, especias, sopas envasadas, aliños o aperitivos salados. Como característica cabe destacar que no tiene una categoría clásica de sabor (dulce, amargo...), denominado umami.Este aditivo tiene su mala fama en el "síndrome del restaurante chino" donde personas sufrían debilidad, entumecimiento y palpitaciones y se lo atribuyeron a este aditivo. A parte de otros efectos negativos. Tanto la FAO, OMS, FDA y la UE han establecido que este aditivo es seguro y no supone un riesgo a la salud.